Una tradición que se vuelve peligrosa

Desde hace años, se ha popularizado la costumbre de colocar piedras en diferentes lugares con el fin de darles un significado religioso o representar un equilibrio interior. En Galicia, por ejemplo, los "milladoiros" son montoncitos de piedras que se relacionan con el Camino de Santiago. Sin embargo, esta tradición se ha alejado de su verdadero propósito y se ha convertido en una moda que está reproduciéndose en rincones naturales turísticos.

El impacto negativo en el ambiente

Esta moda ha pasado desapercibida para muchos, pero expertos advierten que es innecesaria y, sobre todo, peligrosa para el ambiente. Cualquier acción en este sentido, como la selección atípica de piedras, afecta la dinámica natural del paisaje. Lo que puede empezar como un caso puntual, como en la playa de Ponzos en la costa de Ferrol, puede convertirse en un problema si se sigue reproduciendo.

Consecuencias para la flora y fauna

En lugares como Canarias, Baleares y Cataluña, donde esta moda se ha masificado, se han observado graves consecuencias para la flora y fauna. La iluminación excesiva y la masificación de piedras afectan negativamente a estos ecosistemas. En algunos casos, las autoridades se han visto obligadas a colocar señales prohibiendo estas prácticas, pero la vigilancia constante es inviable.

El impacto en el paisaje y la geología

Expertos en geografía y geología advierten que esta moda puede tener efectos negativos en la morfología del paisaje. Mover piedras puede alterar la dinámica natural de una zona, como en el caso de la playa de Ponzos, donde los montoncitos probablemente desaparecerán con el tiempo. Además, estas intervenciones no respetan el contorno y van en contra del arte paisajístico, que busca mantener el equilibrio natural.

Lugares afectados por esta moda

Además de la playa de Ponzos, otros lugares en Galicia han sufrido los efectos de esta moda. El castro de Baroña, por ejemplo, ha sido alterado por visitantes que imitan la costumbre local de amontonar piedras. Esto ha llevado a daños en las estructuras del yacimiento, con piedras rotas y desperdigadas por todas partes. El Cementerio de los Ingleses en Camariñas también ha sido afectado, aunque algunos lo consideran una manifestación artística, otros abogan por erradicar esta práctica.

Conclusión

Es importante tomar conciencia de las consecuencias negativas de esta moda de las piedras en el ambiente natural. No se trata de un parque de juegos, sino de ecosistemas que deben ser conservados de la mejor forma posible. La sociedad en su conjunto debe implicarse para evitar este daño innecesario. Si quieres saber más sobre este tema, te recomendamos leer este artículo que profundiza en las graves consecuencias ecológicas de esta aparentemente inocente moda.

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