¿Cómo pulir piedras de forma sencilla?

Si estás buscando una actividad divertida para adultos y niños, ¡coleccionar piedras puede ser la opción perfecta! Además de ser una forma económica de salir y disfrutar de la naturaleza, también puedes aprovechar para enseñarles a los más pequeños sobre temas de ciencia. Y si has recolectado piedras suaves, ¡puedes pulirlas para resaltar sus colores naturales!

Si no tienes una herramienta especial o una máquina para pulir piedras, ¡no te preocupes! Puedes hacerlo a mano y obtener resultados maravillosos. Lo primero que debes hacer es salir a buscar piedras por ti mismo. Procura elegir piedras pequeñas (del tamaño de un pulgar) y ásperas (las piedras de arena son una buena opción) que no estén quebradas o rotas. Evita también aquellas que tengan hoyos pequeños en la superficie, ya que serán difíciles de pulir.

Si vas a pulir piedras y quieres obtener ejemplares de calidad, puedes comunicarte con un grupo de coleccionistas de tu localidad para pedirles ideas sobre dónde encontrar piedras para pulir. También puedes buscar en páginas de Internet que te brinden consejos y lugares para recolectar piedras, o incluso que vendan piedras irregulares para pulir en mayor cantidad.

¿Qué piedras son las más fáciles de pulir?

Las piedras se clasifican en una escala de dureza llamada escala de Mohs, que va desde 1 (muy suave) hasta 10 (muy duro). La mayoría de las piedras mencionadas anteriormente se encuentran en el rango de 3 a 4 en esta escala. De esta manera, podrás determinar si una piedra es lo suficientemente dura como para pulirla. Si una navaja crea una marca metálica en la piedra, significa que es lo suficientemente dura para pulirla.

¿Cómo pulir las piedras?

Para pulir las piedras, necesitarás lijas de grano grueso y fino. Comienza con una lija de grano grueso para darle forma a la piedra y luego utiliza una lija de grano fino para alisarla. Asegúrate de mantener la piedra húmeda sumergiéndola en agua periódicamente. Una vez que los raspones creados por la lija estén lisos, habrás terminado de pulir la piedra.

¿Cómo darle el toque final a las piedras pulidas?

Para obtener un resultado deseado, puedes utilizar un pulidor en polvo. Coloca una pequeña cantidad de pulidor en un paño de mezclilla o cuero y frota las piedras pulidas. Esto le dará un acabado liso y suave a la piedra. Ten en cuenta que algunos pulidores pueden afectar el color de la piedra, por lo que es recomendable utilizar un producto de color similar a la piedra.

¡No te olvides de utilizar gafas de seguridad y un respirador para proteger tus ojos y pulmones del polvo que se desprende durante el proceso de pulido!

¡Disfruta de tu pasatiempo!

Una vez que veas el resultado final, te sentirás motivado para continuar con este pasatiempo tan entretenido. Puedes pulir rocas de diferentes durezas y experimentar con diferentes técnicas. ¡Diviértete y disfruta de la belleza natural de las piedras pulidas!

Artículo basado en este texto de WikiHow.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Translate »
Enable Notifications OK No thanks